A partir de ahí, la vida se convierte en un conjunto de despedidas en cadena: adiós a la escueladonde tan poco aprendimos de la vida, adiós a aquella universidad que nos hizo descarrilar de nuestra verdadera vocación, adiós a los padrescuando nos marchamos a saber quiénes somos (para acabar descubriendo quienes creemos que somos), adiós a nuestra família y entorno para conseguir la tan ansiada independencia, adiós a la independencia cuando no sabemos qué hacer con ella, adiós a los estudios obligados para pasar a los trabajos forzados, adiós al primer trabajo (en el pasado era con la engañosa intención o ambición de mejorar, en el presente porque te echan a la calle en cuanto pueden).
Adiós a nuestro primer amor (casi siempre fallido pero casi siempre traumáticamente inolvidable), adiós a tu propio territorio (léase inmigrantes o invasores de tu espacio), adiós a nuestra perseguidora soledad (no todos lo consiguen), adiós a la soltería (cualquier especímen neandertalítico puede lograrlo, otra cosa es vivir algo de verdad en estos terrenos pantanosos del corazón), adiós al matrimonio tantas veces como te cases (nueva regla de tres de la era "post-moderna"), adiós a tus sueños (la vida se encarga de follártelos todos) y adiós a tus propios principios (la sociedad obliga y la vida te va liando).
Decimos adiós a un espacio propio que amamos cuando nos obliga una mudanza (física o emocional), adiós cuando viajamos a conocer otras culturas tan pobres o más que la nuestra, adiós a tu propia vida, espacio, tiempo e independencia (hipotecas de todo tipo y de todos los colores, en mil formas variadas tipo pareja, casa, niños, trabajos, obligaciones, tradiciones y otros escupitajos vitales), adiós al mundo laboral (hay que jubilarse cuanto antes),adiós a todas aquellas personas que se van de nuestra vida, sea por motivos de salud, de traición o de incompetencia, adiós a la buena salud en un momento sorpresa (puto cuerpo humano), y no nos olvidemos del adiós final, aquel que tanto nos cuesta recordar, aquél que nos han enseñado a ignorar (cuando en realidad determina nuestra forma de sentir y vivir la puta vida), aquel momento mortal que viviremos todos los mortales (incluso los que comen verdura y hacen mucho ejercício) en que tenemos que decir adiós a una vida que básicamente nos ha enseñado a decir adiós, aunque no por ello lo hayamos aprendido a hacer.
Y quizás no es fácil decir adiós en según qué ocasiones, pero hay que hacerlo cuando así lo sientes, cuando te toca o cuando no hay más cojones. Hay que podar, despedirse de todo aquello que no repetirías un millón de veces más, aquello que ya no hace balance positivo en tu vida, decir adiós con un par de huevos a aquello que ya no funciona o no cuadra, a aquello que no te hace sentir vivo, sea por lo que sea, por más que te dé seguridad, por más que te suelte a las cloacas de la vida, aunque sea por un sinsentido, al igual que hay que saber decir que no y aprender a dudar menos cada vez que tomamos decisiones. Hay que re-inventarse.
Dejas una parte segura de tu vida para entrar en la incertidumbre, y eso es lo que a muchos les frena en el momento que hay que decir adiós. Pero vivimos muchas vidas dentro de una sola, y hay que empezar a aceptarlo, que ya somos mayorcitos. No somos lo que fuimos ni lo que seremos. Hay que tomárselo todo como algo transitorio, porque mañana puede haberse modificado o incluso desaparecido. Por otra parte, también es bueno poner fechas de caducidad a las cosas y autoengañarnos con el "siempre", pero aunque sea muy en el fondo, hay que pensar que todo puede terminar, y aunque igualmente nos va a coger en un "de repente", ya tendremos el adiós medio razonado.
Dar la bienvenida a nuestra cadena cultural significa decir adiós a anteriores proyectos compartidos. Y es con este espíritu que queremos empezar a encadenarnos. Algunos creyentes dirían que ha sido la voluntad de Dios, y otros más esotéricos que todo fue por cuestiones de la providencia. Pero ya hace mucho tiempo que nos despedimos de falsas creencias y somos muy conscientes de que la mayoría de inventos han sido hechos por el ser humano, tecnología y vagancia incluídas. Con estas bases tan claras, y con un adiós como bajada de bandera, empezamos nuestra conducción con rumbo definido hacia la próxima despedida.
les dejo esta cancion song to say goodbye que tiene un mensaje de vida INCREIBLE, & por esa cancion encontre ese articulo INCREIBLE!!
fuente del autor: http://www.culturaencadena.com/extra/general/song-to-say-goodbye-nos-pasamos-la-vida-diciendo-adios.html
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